Tessy Oliseh-Amaize, originaria de Nigeria y radicada en Estados Unidos, está atrayendo la atención del mundo de la moda con una propuesta creativa que fusiona estética, matemáticas y cultura africana. Lejos de quedar a la sombra de su hermano, el exfutbolista Sunday Oliseh, esta diseñadora ha construido una identidad propia gracias a su enfoque innovador y su marca de moda, Tesslo. Con una visión que rompe esquemas, Oliseh-Amaize transforma los tradicionales tejidos de ankara en auténticas obras de arte con volumen, geometría y profundidad visual.
Creaciones que fusionan la ciencia con la herencia cultural
Con una formación en ciencias y en administración de productos de moda, Oliseh-Amaize utiliza principios matemáticos como el teorema de Pitágoras para diseñar formas y patrones que aportan vida a lo que ella define como moda «cuatridimensional». Su línea “África para el mundo” es un evidente reflejo de este estilo único. Cada pieza requiere de cuatro a ocho semanas para su confección, en un proceso donde las formas geométricas son esenciales para crear efectos visuales de ilusión óptica y dinamismo visual.
Entre sus diseños más destacados se encuentra el vestido Pyramids, inspirado en las pirámides de Guiza y confeccionado con patrones de prismas organizados en múltiples direcciones, que otorgan al conjunto una apariencia arquitectónica. Por otro lado, la chaqueta Mpi, decorada con conos textiles sobresalientes, rinde homenaje a los cuernos utilizados en ceremonias tradicionales igbo, elevando un símbolo cultural a una pieza de moda contemporánea de alto impacto.
Desde Nigeria hacia el ámbito global
La trayectoria de Oliseh-Amaize se inició en Londres, donde estudió en la Universidad de Middlesex, y se fortaleció en Nigeria, donde obtuvo el reconocimiento como la principal diseñadora del país en 2006. Su carrera tomó una nueva dirección al trasladarse a Estados Unidos, enfrentándose al desafío de ingresar a un mercado menos acostumbrado a los estampados africanos. En lugar de verse restringida, aprovechó esa oportunidad para desarrollar su estilo y acercarlo a un público más extenso, sin dejar de lado su esencia africana.
Hoy en día, vive en Washington D.C., lugar desde donde ha destacado en diferentes eventos, tales como el Ankara Festival en Los Ángeles y la Semana de la Moda en Filadelfia. Su trabajo también se ha mostrado en sitios importantes como el Congressional Black Caucus, confirmando así su posición en el mundo de la moda en Estados Unidos.
Perspectiva mundial con origen africano
La creadora ha manifestado su intención de que la moda africana deje de ser vista como algo rudimentario o inferior. Según indica, sus trabajos tienen la finalidad de mostrar que los patrones africanos pueden simbolizar elegancia, exactitud y opulencia. Esta perspectiva le ha ganado el apoyo de famosas como la actriz Folake Olowofoyeku, quien llevó su diseño Hollywood, una obra inspirada en el esplendor clásico de mediados del siglo XX, en el Festival de Ankara.
Oliseh-Amaize ha trabajado con famosos estilistas, incluyendo a J. Bolin, para diseñar atuendos para personalidades importantes en el espectáculo. Estas alianzas fortalecen su presencia internacional y apoyan su objetivo de convertirse en una marca reconocida mundialmente.
Capacitación y guía: su herencia para las próximas generaciones
Además del diseño, Oliseh-Amaize ha lanzado la iniciativa Profesora de moda, mediante la cual ofrece mentorías online a jóvenes creadores. Con más de 35 sesiones ofrecidas en entornos digitales, ha tratado temas que van desde el tratamiento de telas hasta la administración de empresas creativas. Su meta es evidente: capacitar a la nueva ola de diseñadores tanto en África como fuera de ella, para que puedan competir globalmente, eludiendo las dificultades que ella misma encontró.
Este compromiso formativo se vuelve aún más relevante en un contexto donde los diseñadores occidentales, con mayor acceso a financiación, exploran los mismos tejidos que artistas africanos han trabajado durante generaciones. Para Oliseh-Amaize, la clave está en fortalecer las capacidades locales y fomentar la visibilidad de la moda africana con una perspectiva contemporánea y ambiciosa.
Por encima de los rótulos
Tessy Oliseh-Amaize evita ser catalogada de forma restrictiva. A pesar de sus firmes raíces en la tradición africana, su perspectiva es global. No desea ser vista exclusivamente como una diseñadora africana, sino como una creadora de alcance mundial con una oferta firme y universal. Su enfoque diverso, que integra ciencia, historia y diseño, la posiciona como una protagonista esencial en la evolución de la moda del siglo XXI.
Su desarrollo ha sido el resultado de esfuerzo y dedicación, sin depender de lazos familiares o ubicaciones. A través de un enfoque claro sobre su mensaje, ha logrado avanzar. Con cada nueva línea, Oliseh-Amaize muestra que la moda es una herramienta potente para transformar historias y crear nuevos modelos culturales en el ámbito internacional.




